jueves, 18 de septiembre de 2014

SOMOS LO QUE PENSAMOS

Cada día estoy más convencido que la felicidad depende de mis pensamientos. Porque así como se suele decir que "somos lo que comemos", en un plano biológico; en el nivel psicológico "somos lo que pensamos."
Si pensamos (o recordamos, variante del pensar) cosas tristes, nuestro estado de ánimo bajará. Y a la inversa, también sucederá el efecto contrario.
La fuerza del pensamiento es una herramientas muy olvidada.
A lo largo del día nos dejamos fluir en nuestros pensamientos, recuerdos y ensoñaciones.


Y nos convertimos, nos identificamos en eso, en lo que ocupa nuestra cabeza.
Poco a poco, pero inexorablemente.
La clave para no convertirnos en, literalmente, esclavos de nuestro discurrir está, primero, en acostumbrarnos a observar en qué estamos pensando, qué leemos, qué observamos y de qué hablamos.
La observación lleva a la consciencia.
Y si somos conscientes, tenemos la opción de cambiar.
Cambiar, o por lo menos no seguir por el mismo camino, que ya es un cambio.
El segundo paso es crear la realidad que queremos, voluntariamente, con nuestros pensamientos.

Podemos llamarlo "pensamiento positivo", "visualización creativa", o como queramos. No importa el nombre. El caso es que nos sirva para ser más felices.

¿Conseguiremos el éxito? ¿Alcanzaremos nuestros objetivos? 
Para mi, no importa tanto hacia donde vamos (objetivos) como por donde vamos (el camino).
El camino es el día a día; la materia de nuestra vida. El Camino nos debe de aportar la felicidad.
Si mis pensamientos contribuyen, minuto a minuto, día a día a que yo sea razonablemente feliz, mi objetivo vital está logrado.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Meditar en un minuto

Ha llegado a mi correo este sencillo vídeo para practicar meditación en un minuto.
Evidentemente es muy simple, pero la idea básica es buena, y si nos acordamos de aplicarla podemos aportar un poco de paz y serenidad a la vida tan ajetreada que muchos de nosotros llevamos.
aquí os lo dejo.
Buena semana !!!



miércoles, 3 de septiembre de 2014

El Camino de la Incomodidad


En nuestra vida dual vivimos tensados entre muchas fuerzas contrarias.
Una de ellas es la oposición entre comodidad e incomodidad.
Cada vez más la sociedad busca la comodidad, en todos los sentidos, pero esta opción bloquea y anquilosa. Y lo hace física y mentalmente. Por ello no es una opción demasiado adecuada.
Dice mi coach, Mónica Fusté, que para evolucionar personal y laboralmente debemos de salir de nuestra comodidad, de nuestra zona de confort.
Sólo haciendo lo que no nos gusta, pero que sabemos que tenemos que hacer, podemos descubrir nuevos horizontes.
Muchas veces albergamos deseos de mejora, pero la comodidad nos aplasta.

- "¿Para que voy a salir a correr si se está mejor dormitando en la cama una hora más?"
- "¿Cómo voy a dejar un trabajo que no me gusta y que me deprime y me quita la chispa de la vida?"
-"¿Para qué voy a plantearme abandonar una relación que ya no funciona pero en la que me siento cómodo?"
-"¿Irme a otra ciudad? ¿A otro país? Uff! qué complicado!"

Las barreras que nos ponemos son muchas.
La respuesta sólo una:
Para VIVIR !!!!


La Vida es muy corta y ponernos barreras nos convierte casi en vegetales.
La comodidad fomenta la cobardía y la baja auto estima. Y genera un círculo vicioso.
Si tenemos miedo y no confiamos en nuestras posibilidades, nos quedamos allá donde estemos, estancados.
Nuestra vida se nos escapa como la arena que cogemos con las manos en una playa.

Hay una fuerza que crece cuando nos desafiamos.

Una fuerza que nos retroalimenta.

Sólo necesitamos despertarla.

Si temes a la soledad, atrévete a estar más tiempo solo.

Si te asusta hablar en público, suéltate y hazlo. No importa como salga, confía, te irá mejor de lo que te imaginas.

Si crees que nunca podrás llegar a esa cima, empieza ya a caminar, hoy mismo. 


Hay que enfrentarse a los miedos y salir de nuestras trincheras mentales en las que nos sentimos cómodos y protegidos. 

Yo me siento más vivo cuando hago aquello que me da pereza, miedo, incomodidad...

Soy más yo cuando dejo de posponer; cuando me lanzo a ejecutar mis sueños.

Hay un aforismo oriental que dice: "Ante un dilema, una elección; sigue la voz de tu corazón"

Yo me permito añadir: "Haz lo que más te incomode hacer, porque hará que te superes y seas más fuerte. Dará Poder a tu vida"




martes, 5 de agosto de 2014

¿Hasta dónde podemos llegar?


¿Qué somos? ¿Qué es la Consciencia?
¿Quién o qué regula el proceso del pensamiento?
¿Quién o qué está detrás de nuestros juicios, creencias, opiniones, fuerzas y debilidades?
¿Hay respuestas? ¿Están a nuestro alcance?
Mundo interior y mundo exterior, ¿dónde está la frontera?
Confianza. Fe. Convicción. Proyectos. Amor.
¿Cómo se enlaza todo en mi y desde mi?
¿Es el Camino la respuesta?
¿Quien o qué me da la respuesta?


Cuando intento avanzar más allá de los caminos trazados, ya sea por mi mismo, por lecturas o por enseñanzas, me abro a un mundo diferente. En el que todo se relativiza. En el que cambian las prioridades, y en el que certezas que poco antes habían sido banderas a seguir se convierten sólo en leves señales, dispersas y borrosas.
Es un proceso de desindentificación con el Ego, con la Forma y con todo lo que normalmente comporta (miedos, ansiedad, deseo, preocupaciones...)
La personalidad es una forma de expresión, que casi siempre se recrea a si misma y tiende a aislarse en su propia experiencia e interpretación de la vida.


Pero hay más.
Hay un mundo subconsciente, que no se bien en donde acaba y como funciona, y que alimenta toda la realidad que la personalidad asume como marco de experiencia.
Una de las puertas de paso es la meditación.
Otra, los sueños. También las substancias psicotrópicas.
Y las emociones intensas, a veces.

Hay una red capilar extensa entre la experiencia consciente y la vida inconsciente.
Hace falta atreverse a buscar. Intuyo que es un camino no exento de riesgos.
Equilibrio. Blanco y negro. Dualidad.
Pisar firmemente la tierra de ambos lados.
Quizás tengamos una guía interna, que puede tener nombres diversos. Y esto de los nombres tiene su peligro, porque son etiquetas que cuelga la personalidad. Siempre limita y separa.

Cuando medito soy como un descubridor que va buscando nuevos lugares y experiencias, pero a la vez desconfiando de lo que se presente como cierto, porque eso puede bloquear posibles avances posteriores.
Feliz e intenso Verano. Esta en tu mano...


Fotos: Salida de alta montaña en Valle de Aran, Lleida. Julio 2014

martes, 29 de julio de 2014

Navegando entre la negatividad


Llevo mucho tiempo observando lo difícil que es sobrevivir en un ambiente cargado de negatividad. Y estamos rodeados.
Comenzamos el día abriendo un periódico o viendo las noticias por televisión, y ¿cuáles son las noticias destacadas?
Desastres aéreos, inmigrantes ahogados, conflictos armados que causan víctimas y sufrimientos a los más débiles, casos de corrupción, maltrato, asesinatos, y un largo reguero.
El café del desayuno nos daré energía,  pero las noticias tenderán a deprimirnos.
¿Pero en qué mundo vivimos? ¡Que horror!
Las imágenes vistas o imaginadas quedarán impregnadas en nuestra mente. Serán nuestro alimento.
La secuela continúa durante todo el día.
Malhumor en el trabajo. Conflictos. Tensión.
Nos estamos amargando la vida. Más aún, envenenando.
Y si decidimos distraernos en el cine podemos caer en más dolor y más violencia.
¿Que podemos hacer?
Hay quien dirá que hay que estar al día; que la vida es dura; que tenemos que ser consciente de la parte negativa para poder soportarla o incluso intentar enmendarla.
Pero... ¿de verdad podemos hacer algo? ¿de verdad nuestro envenenamiento mental que nos amarga sirve para solucionar algún problema externo? ¿o simplemente así vamos contagiando mejor a nuestro entorno?
Sólo hay que prestar atención a las conversaciones a nuestro alrededor. Critica y negatividad en su mayor parte.
Es un problema personal.
Pedimos mejoras sociales. Y está bien. Y tiene sentido. Pero quien más puede hacer por mejorarse es uno mismo.
La violencia engendra violencia. Es un axioma.
Y también la negatividad y el pesimismo engendran más de lo mismo.
Pero está en nuestra mano romper la cadena. Sólo necesitamos conciencia y reflexión.
Evitar los noticiarios es una buena elección. Así además nos manipularan menos.
Frecuentar personas vitales y positivas.
Mirar nuestro vaso siempre medio lleno.
La Vida es un camino, y no un fin. Intentemos ser felices andando ese camino.
Elijamos donde pasar nuestro tiempo libre, o donde vivir:
Por ejemplo:
Aquí:

                                              O Aquí:


Yo no tengo dudas. 
La vida es corta. Tenemos el deber y derecho de aprovecharla al máximo, y tiene que ver muy mucho nuestro poder de elección.
Elijamos bondad, libertad, salud (física y mental).
Elijamos ser positivos.


Es gratis !!!!!!



lunes, 9 de junio de 2014

Cambio de Realidad. El blog de Rebeca: Cómodo en la incomodidad.

Cómodo en la incomodidad.

 Tengo miedo de todo. Tengo miedo de cambiar, de que los demás cambien, de ser otra persona si intento hacer algo diferente, de no reconocerme.

Tengo miedo de que pase algo lejos de mi control que me pueda afectar a mí y a quienes más quiero.
Tengo miedo de que la sociedad cambie. Tengo miedo de revivir experiencias pasadas, de vivir las que otros viven o han vivido, de sufrir más de lo que he sufrido. Tengo miedo de que el planeta se enferme y que, como consecuencia, esta civilización desaparezca.

Tengo miedo de padecer una enfermedad si no sigo una dieta equilibrada, como me dicen quienes saben más que yo. Tengo miedo de contraer una enfermedad si sigo haciendo lo que estoy haciendo, como cuentan otros. Tengo miedo de no tener dinero para subsistir y de no tenerlo para disfrutar, tengo miedo de que las cosas cambien.

Mejor dejar las cosas así aunque no me gusten.

Tengo miedo de ser libre, tengo miedo de no tener pareja, ya que me arriesgo a quedarme siempre solo.

No estoy bien como estoy, no me encuentro bien en mi piel, no me encuentro bien con mi entorno. No me siento libre.

 Lo dejaría todo: dejaría a mis amigos, dejaría mi trabajo, me iría de mi casa, dejaría incluso a mi familiapara empezar desde cero, sin recuerdo alguno.

 Pero también tengo miedo de que mis familiares sufran si los dejo, tengo miedo también por lo que puedan pensar mis amigos sobre mí si los dejo. Tengo miedo de dejar mi trabajo por si luego nada me sale bien y no encuentro otro trabajo nunca más y sobre todo, de lo que más miedo tengo es de poner todo a cero, de no tener recuerdo alguno. A pesar de que alguna memoria que tengo me hace sufrir, prefiero guardarla por si acaso la pierdo y luego no sé cómo actuar en la vida.

Mejor quedarme así por si acaso luego tuviera más miedo.

A fin de cuentas, todos tenemos miedo a todo. No soy el único y, aunque sea infeliz, me siento parte del mundo.

¡Que sean otros los que se enfrenten al miedo!

Yo los admiraré desde aquí, desde donde estoy y aprenderé de ellos, cómodo en la incomodidad.


Gracias y disfrutemos.


Ruth Morales

PD: No me he resistido a publicar este post de Ruth, una persona con una línea de pensamiento singular, y cuyo blog y conferencias sigo desde hace tiempo. Coincido plenamente con lo expuesto más arriba. Si no estamos en permanente alerta, caemos irremisiblemente en la zona de comodidad y los miedos son nuestra coraza pesada que nos impide avanzar ligeros y decididos por la vida.

martes, 18 de marzo de 2014

Salgamos de la Jaula

Estamos tan acostumbrados a la jaula y tenemos tanto miedo al exterior, que nos alegramos cuando el amo nos renueva la suscripción a la misma.
Los barrotes nos aíslan, pero nos dan seguridad.
No nos gusta la jaula, pero en ella tenemos la comida necesaria para sobrevivir.


Y tenemos la rueda...


... en la que giramos incansablemente para atontarnos y creernos alguien.
No me vale los que dicen "...la vida es así", porque la vida NO es así. La vida nos hacen creer que es así, y nuestro miedo innato le da validez a la creencia.
Hay que atreverse a bajar de la rueda; acercarse a la puerta de la jaula y ver que la única cadena que la mantiene cerrada son nuestras creencias.
Si las cuestionamos, si las cambiamos, la puerta se abre sola, con un suave chirrido (a veces el chirrido es grande, pero eso no importa demasiado, lo importante es abrirla)
La mayoría somos como ratoncillos encerrados en su jaula. ¿Dónde va a ir un ratoncillo en un mundo de depredadores?
Ese es el pensamiento límite, sostenido por los viejos conocidos "NO PUEDO", "NO SOY CAPAZ" ó "NO ME LO MEREZCO".
Todos ellos pesadas losas que aplastan nuestra existencia.
Pero un día despertamos, aunque sea con un solo ojo entrecerrado y legañoso, y vemos que esto no es, que nos estamos perdiendo la Fiesta.


La vida pasa veloz y nosotros dando vueltas en la rueda de la jaulita.
Pero... ¿a dónde vamos así?
Y este despertar no importa cuando suceda; lo que importa es que suceda.
Por eso me digo: "¡Ya está bien!"
Ya basta de sobrevivir para comer, y comer para sólo para seguir trabajando.
Hagamos algo con nuestra vida.
Demos una oportunidad a nuestros sueños. Todos los tenemos.
No bastan los fines de semana y las vacaciones para disfrutar de la vida. Es demasiado poco.
Busquemos un trabajo que nos guste y que nos lleve a la auto realización, y de paso nos pague la hipoteca, si la tenemos. Y si no encontramos ese trabajo, dejemos de mendigar uno para sobrevivir, dejemos de vivir en la jaula, y afrontemos el reto de crearlo.
¿Valor o resignación?
¿Qué elegimos?


Cada minuto que pasa nuestra vida se acerca a su fin.
No es tenebroso; es ser realista.
Se trata de aprovechar al máximo nuestro tiempo y disfrutar de este regalo: LA VIDA