Mostrando entradas con la etiqueta crecimiento personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crecimiento personal. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de noviembre de 2015

El cambio es el Camino

SI QUIERES LLEGAR A UN SITIO DIFERENTE, NO VAYAS POR EL MISMO CAMINO...


Otra variante de esta frase seria... "si quieres lograr cosas distintas, no sigas haciendo siempre lo mismo"
Vayamos por partes.
La mayoría se supone que somos personas con inquietudes.
Queremos mejorar en la vida, ya sea profesional, personalmente, o en nivel que queramos.
Y para ello trazamos planes y nos marcamos objetivos muy diversos...
  • dejar de fumar
  • montar un negocio
  • adelgazar
  • correr una maratón
Se puede añadir un montón de ejemplos.
Otros objetivos pueden ser más modestos...
  • Tener ordenada mi habitación
  • No perder el tiempo en Facebook y demás redes sociales
  • meditar 20 minutos cada día por la mañana
Sea lo que sea.
Somos un hervidero de deseos y proyectos.
¿Se cumplen? No
La mayoría se abandonan o se diluyen en la cotidianidad.
¿Qué es lo que falla?
¿La fuerza del objetivo?
¿Nuestra fuerza de voluntad?
A mi modo de ver, falla la intensidad de la focalización. No nos enfocamos suficiente en lo que queremos y nos distraemos en rutinas secundarias.
Y falla, también, la actitud.
Y aquí volvemos a la frase del inicio.
Nos empeñamos en hacer cambios en nuestra vida -pequeños o grandes- pero paralelamente seguimos haciendo lo mismo de siempre en nuestro día a día.
Buscamos provocar cambios, que surjan casi por arte de magia, pero globalmente seguimos siendo los mismos.
Y eso puede ser admisible ante pequeños retos, pero no ante objetivos que implican cambios sustanciales.
Si quiero, por ejemplo, dejar mi trabajo porque no me satisface, y aventurarme creando mi propia Empresa, he de revolucionar mi vida.
No puedo simplemente soñar en ello, a ratos perdidos. He de implicar mi vida en ello.
No basta con cambiar el 5% de mi. 
Debo cambiar el 80%. O más.
Si quiero hacer algo diferente debo cambiar.
Y para cambiar, debo atreverme a cambiar. Y no sólo es un juego de palabras.
Debo hacer un salto, un vuelo, en mi interior.

No puedo trabajar sólo en una parcelita de mi mente.
He de aceptar que ese cambio que ha de llevarme a mi objetivo, puede obligarme a aceptar otros cambios que no tenia previstos, que pueden ser revolucionarios para mi y que además me dan miedo.

Cuando tropezamos repetidamente; postergamos o abandonamos nuestros proyectos, debemos sentarnos a reflexionar que está fallando en nosotros.
Ese proyecto, ese objetivo, es un mundo inexplorado en nuestro Ser, algo nuevo.
Y probablemente estamos intentando llegar a él por nuestros antiguos caminos trillados, cómodos y conocidos.
Quizás haya que hacer lo que aún no hemos hecho, cada uno a de descubrir el qué.
Y a veces puede no estar relacionado directamente con el objetivo.

Termino.

Haciendo lo mismo, vas a obtener lo mismo.

Puede que tengas que hacer cambios impensados



jueves, 18 de septiembre de 2014

SOMOS LO QUE PENSAMOS

Cada día estoy más convencido que la felicidad depende de mis pensamientos. Porque así como se suele decir que "somos lo que comemos", en un plano biológico; en el nivel psicológico "somos lo que pensamos."
Si pensamos (o recordamos, variante del pensar) cosas tristes, nuestro estado de ánimo bajará. Y a la inversa, también sucederá el efecto contrario.
La fuerza del pensamiento es una herramientas muy olvidada.
A lo largo del día nos dejamos fluir en nuestros pensamientos, recuerdos y ensoñaciones.


Y nos convertimos, nos identificamos en eso, en lo que ocupa nuestra cabeza.
Poco a poco, pero inexorablemente.
La clave para no convertirnos en, literalmente, esclavos de nuestro discurrir está, primero, en acostumbrarnos a observar en qué estamos pensando, qué leemos, qué observamos y de qué hablamos.
La observación lleva a la consciencia.
Y si somos conscientes, tenemos la opción de cambiar.
Cambiar, o por lo menos no seguir por el mismo camino, que ya es un cambio.
El segundo paso es crear la realidad que queremos, voluntariamente, con nuestros pensamientos.

Podemos llamarlo "pensamiento positivo", "visualización creativa", o como queramos. No importa el nombre. El caso es que nos sirva para ser más felices.

¿Conseguiremos el éxito? ¿Alcanzaremos nuestros objetivos? 
Para mi, no importa tanto hacia donde vamos (objetivos) como por donde vamos (el camino).
El camino es el día a día; la materia de nuestra vida. El Camino nos debe de aportar la felicidad.
Si mis pensamientos contribuyen, minuto a minuto, día a día a que yo sea razonablemente feliz, mi objetivo vital está logrado.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El Camino de la Incomodidad


En nuestra vida dual vivimos tensados entre muchas fuerzas contrarias.
Una de ellas es la oposición entre comodidad e incomodidad.
Cada vez más la sociedad busca la comodidad, en todos los sentidos, pero esta opción bloquea y anquilosa. Y lo hace física y mentalmente. Por ello no es una opción demasiado adecuada.
Dice mi coach, Mónica Fusté, que para evolucionar personal y laboralmente debemos de salir de nuestra comodidad, de nuestra zona de confort.
Sólo haciendo lo que no nos gusta, pero que sabemos que tenemos que hacer, podemos descubrir nuevos horizontes.
Muchas veces albergamos deseos de mejora, pero la comodidad nos aplasta.

- "¿Para que voy a salir a correr si se está mejor dormitando en la cama una hora más?"
- "¿Cómo voy a dejar un trabajo que no me gusta y que me deprime y me quita la chispa de la vida?"
-"¿Para qué voy a plantearme abandonar una relación que ya no funciona pero en la que me siento cómodo?"
-"¿Irme a otra ciudad? ¿A otro país? Uff! qué complicado!"

Las barreras que nos ponemos son muchas.
La respuesta sólo una:
Para VIVIR !!!!


La Vida es muy corta y ponernos barreras nos convierte casi en vegetales.
La comodidad fomenta la cobardía y la baja auto estima. Y genera un círculo vicioso.
Si tenemos miedo y no confiamos en nuestras posibilidades, nos quedamos allá donde estemos, estancados.
Nuestra vida se nos escapa como la arena que cogemos con las manos en una playa.

Hay una fuerza que crece cuando nos desafiamos.

Una fuerza que nos retroalimenta.

Sólo necesitamos despertarla.

Si temes a la soledad, atrévete a estar más tiempo solo.

Si te asusta hablar en público, suéltate y hazlo. No importa como salga, confía, te irá mejor de lo que te imaginas.

Si crees que nunca podrás llegar a esa cima, empieza ya a caminar, hoy mismo. 


Hay que enfrentarse a los miedos y salir de nuestras trincheras mentales en las que nos sentimos cómodos y protegidos. 

Yo me siento más vivo cuando hago aquello que me da pereza, miedo, incomodidad...

Soy más yo cuando dejo de posponer; cuando me lanzo a ejecutar mis sueños.

Hay un aforismo oriental que dice: "Ante un dilema, una elección; sigue la voz de tu corazón"

Yo me permito añadir: "Haz lo que más te incomode hacer, porque hará que te superes y seas más fuerte. Dará Poder a tu vida"




martes, 5 de agosto de 2014

¿Hasta dónde podemos llegar?


¿Qué somos? ¿Qué es la Consciencia?
¿Quién o qué regula el proceso del pensamiento?
¿Quién o qué está detrás de nuestros juicios, creencias, opiniones, fuerzas y debilidades?
¿Hay respuestas? ¿Están a nuestro alcance?
Mundo interior y mundo exterior, ¿dónde está la frontera?
Confianza. Fe. Convicción. Proyectos. Amor.
¿Cómo se enlaza todo en mi y desde mi?
¿Es el Camino la respuesta?
¿Quien o qué me da la respuesta?


Cuando intento avanzar más allá de los caminos trazados, ya sea por mi mismo, por lecturas o por enseñanzas, me abro a un mundo diferente. En el que todo se relativiza. En el que cambian las prioridades, y en el que certezas que poco antes habían sido banderas a seguir se convierten sólo en leves señales, dispersas y borrosas.
Es un proceso de desindentificación con el Ego, con la Forma y con todo lo que normalmente comporta (miedos, ansiedad, deseo, preocupaciones...)
La personalidad es una forma de expresión, que casi siempre se recrea a si misma y tiende a aislarse en su propia experiencia e interpretación de la vida.


Pero hay más.
Hay un mundo subconsciente, que no se bien en donde acaba y como funciona, y que alimenta toda la realidad que la personalidad asume como marco de experiencia.
Una de las puertas de paso es la meditación.
Otra, los sueños. También las substancias psicotrópicas.
Y las emociones intensas, a veces.

Hay una red capilar extensa entre la experiencia consciente y la vida inconsciente.
Hace falta atreverse a buscar. Intuyo que es un camino no exento de riesgos.
Equilibrio. Blanco y negro. Dualidad.
Pisar firmemente la tierra de ambos lados.
Quizás tengamos una guía interna, que puede tener nombres diversos. Y esto de los nombres tiene su peligro, porque son etiquetas que cuelga la personalidad. Siempre limita y separa.

Cuando medito soy como un descubridor que va buscando nuevos lugares y experiencias, pero a la vez desconfiando de lo que se presente como cierto, porque eso puede bloquear posibles avances posteriores.
Feliz e intenso Verano. Esta en tu mano...


Fotos: Salida de alta montaña en Valle de Aran, Lleida. Julio 2014

martes, 29 de julio de 2014

Navegando entre la negatividad


Llevo mucho tiempo observando lo difícil que es sobrevivir en un ambiente cargado de negatividad. Y estamos rodeados.
Comenzamos el día abriendo un periódico o viendo las noticias por televisión, y ¿cuáles son las noticias destacadas?
Desastres aéreos, inmigrantes ahogados, conflictos armados que causan víctimas y sufrimientos a los más débiles, casos de corrupción, maltrato, asesinatos, y un largo reguero.
El café del desayuno nos daré energía,  pero las noticias tenderán a deprimirnos.
¿Pero en qué mundo vivimos? ¡Que horror!
Las imágenes vistas o imaginadas quedarán impregnadas en nuestra mente. Serán nuestro alimento.
La secuela continúa durante todo el día.
Malhumor en el trabajo. Conflictos. Tensión.
Nos estamos amargando la vida. Más aún, envenenando.
Y si decidimos distraernos en el cine podemos caer en más dolor y más violencia.
¿Que podemos hacer?
Hay quien dirá que hay que estar al día; que la vida es dura; que tenemos que ser consciente de la parte negativa para poder soportarla o incluso intentar enmendarla.
Pero... ¿de verdad podemos hacer algo? ¿de verdad nuestro envenenamiento mental que nos amarga sirve para solucionar algún problema externo? ¿o simplemente así vamos contagiando mejor a nuestro entorno?
Sólo hay que prestar atención a las conversaciones a nuestro alrededor. Critica y negatividad en su mayor parte.
Es un problema personal.
Pedimos mejoras sociales. Y está bien. Y tiene sentido. Pero quien más puede hacer por mejorarse es uno mismo.
La violencia engendra violencia. Es un axioma.
Y también la negatividad y el pesimismo engendran más de lo mismo.
Pero está en nuestra mano romper la cadena. Sólo necesitamos conciencia y reflexión.
Evitar los noticiarios es una buena elección. Así además nos manipularan menos.
Frecuentar personas vitales y positivas.
Mirar nuestro vaso siempre medio lleno.
La Vida es un camino, y no un fin. Intentemos ser felices andando ese camino.
Elijamos donde pasar nuestro tiempo libre, o donde vivir:
Por ejemplo:
Aquí:

                                              O Aquí:


Yo no tengo dudas. 
La vida es corta. Tenemos el deber y derecho de aprovecharla al máximo, y tiene que ver muy mucho nuestro poder de elección.
Elijamos bondad, libertad, salud (física y mental).
Elijamos ser positivos.


Es gratis !!!!!!



lunes, 9 de junio de 2014

Cambio de Realidad. El blog de Rebeca: Cómodo en la incomodidad.

Cómodo en la incomodidad.

 Tengo miedo de todo. Tengo miedo de cambiar, de que los demás cambien, de ser otra persona si intento hacer algo diferente, de no reconocerme.

Tengo miedo de que pase algo lejos de mi control que me pueda afectar a mí y a quienes más quiero.
Tengo miedo de que la sociedad cambie. Tengo miedo de revivir experiencias pasadas, de vivir las que otros viven o han vivido, de sufrir más de lo que he sufrido. Tengo miedo de que el planeta se enferme y que, como consecuencia, esta civilización desaparezca.

Tengo miedo de padecer una enfermedad si no sigo una dieta equilibrada, como me dicen quienes saben más que yo. Tengo miedo de contraer una enfermedad si sigo haciendo lo que estoy haciendo, como cuentan otros. Tengo miedo de no tener dinero para subsistir y de no tenerlo para disfrutar, tengo miedo de que las cosas cambien.

Mejor dejar las cosas así aunque no me gusten.

Tengo miedo de ser libre, tengo miedo de no tener pareja, ya que me arriesgo a quedarme siempre solo.

No estoy bien como estoy, no me encuentro bien en mi piel, no me encuentro bien con mi entorno. No me siento libre.

 Lo dejaría todo: dejaría a mis amigos, dejaría mi trabajo, me iría de mi casa, dejaría incluso a mi familiapara empezar desde cero, sin recuerdo alguno.

 Pero también tengo miedo de que mis familiares sufran si los dejo, tengo miedo también por lo que puedan pensar mis amigos sobre mí si los dejo. Tengo miedo de dejar mi trabajo por si luego nada me sale bien y no encuentro otro trabajo nunca más y sobre todo, de lo que más miedo tengo es de poner todo a cero, de no tener recuerdo alguno. A pesar de que alguna memoria que tengo me hace sufrir, prefiero guardarla por si acaso la pierdo y luego no sé cómo actuar en la vida.

Mejor quedarme así por si acaso luego tuviera más miedo.

A fin de cuentas, todos tenemos miedo a todo. No soy el único y, aunque sea infeliz, me siento parte del mundo.

¡Que sean otros los que se enfrenten al miedo!

Yo los admiraré desde aquí, desde donde estoy y aprenderé de ellos, cómodo en la incomodidad.


Gracias y disfrutemos.


Ruth Morales

PD: No me he resistido a publicar este post de Ruth, una persona con una línea de pensamiento singular, y cuyo blog y conferencias sigo desde hace tiempo. Coincido plenamente con lo expuesto más arriba. Si no estamos en permanente alerta, caemos irremisiblemente en la zona de comodidad y los miedos son nuestra coraza pesada que nos impide avanzar ligeros y decididos por la vida.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Curso Camino al Éxito

La semana pasada termine este curso de la escritora, conferenciante y coach Mónica Fuste. Al final pidió si alguien quería hacer algún comentario delante de una cámara, y con mucho gusto me brinde (sin pincháis el vídeo, aparezco el primero).
Hay un antes y un después de acabar el curso. 
Hay una transmisión de conocimiento y una creación de energía, que surge del esfuerzo sinérgico de todo el grupo.
Es algo casi mágico.
En la primera sesión se encuentran un grupo de personas, desconocidas entre sí, llenas de dudas, de miedos, muchas sin objetivos claros.
Y a lo largo del Curso se produce como un despertar a una nueva conciencia. Descubrimos lo que nos bloquea, lo que nos atemoriza; nos atrevemos a ir dando forma a nuestro sueño, y a creer que de verdad es posible alcanzarlo.
No es fácil, sabemos que hay que trabajar constantemente para alcanzar el éxito. 
Mónica no nos da una pócima milagrosa; nos da herramientas para trabajar; nos da confianza y nos ayuda a romper el cascarón que nos mantiene retenidos, aparentemente cómodos y calentitos, pero perdiéndonos la Vida de Verdad, la que hay ahí fuera, y que falsamente creemos que nos nos pertenece.
Un "10" a Mónica por su trabajo.
Un "10" a mis compañeros/as de Curso por su presencia y su apoyo.
Y, que caray, un "10" a mi por no resignarme a que la vida sea un lánguido discurrir del tiempo, revestido de conformismo y trivialidad.
Os dejo el vídeo:

sábado, 7 de septiembre de 2013

El Camino del Exito

Apenas 5 minutos de grabación en donde están manifestadas grandes verdades y buenos consejos, que la mayoría damos por sabidos, pero que tendemos a olvidarlos...


No tiene desperdicio.

sábado, 3 de agosto de 2013

Miedo al FRACASO



Hoy os dejo con un cuento extraído del libro “Cuentos Racionales para niños” de Virginia Waters. En este libro hay unos cuentos muy bonitos que sirven tanto para niños como para mayores!!!
Un beso a todos,
Mónica
Flor Faber era una niña de 10 años y tenía mucho miedo al fracaso.
“Uf”-decía- “fracasar es como caer en un agujero negro y profundo lleno de arañas, o tener hígado y espinacas para cenar, o estar en medio de una gran multitud que se está riendo y te señala”.
Siempre que Flor pensaba en el fracaso, se sentía como si estuviese envuelta por un terrror feroz y confuso. Su corazón le latía, y sus manos le temblaban y su respiración se volvía entrecortada.
“Fracasar”, decía Flor, “es lo peor del mundo”.
“¿A ver qué puedo hacer para no fracasar?” se preguntaba a sí misma. “Ya sé, me pasaré todo el tiempo pensando en lo que puede ir mal y haré planes para cada posibilidad”
Cada noche se quedaba estudiando hasta medianoche, memorizando cada página de cada libro, luego se quedaba hasta las cinco de la madrugada, imaginano todo lo que le podría ir mal al día siguiente y haciendo planes para resolverlo.
“¿Y si hay una ventisca mientras estoy en la escuela y no puedo volver a casa?, pensaba Flor “¡ya sé que haré, me llevaré un globo aerostático y podré subir por encima de la montaña más alta y volar hacia mi casa!”
Flor estaba tan ocupada preocupándose sobre su posible fracaso e intentándolo prevenir que no le quedaba mucho tiempo para dormir. Una noche se durmió mientras estaba intentando decidir  qué hacer si le picaba una abeja durante un examen…
“¡Oh no!- exclamó Flor al despertarse “Ya son las once, he fracasado al no despertarme a tiempo y he perdido dos horas de escuela, qué terrible!”
“Este plan de prevención del fracaso es un fracaso” se lamentó “no hay tiempo suficiente para planear la manera de prevenir cualquier fracaso posible. Tengo que encontrar otra manera mejor”.
Flor pensó intensamente durante mucho rato.
“Lo único que se me ocurre”- decidió finalmente “es no hacer nada y dejar de hacer todo aquello que sea arriesgado o difícil, entonces no podré fracasar”.
“No iré más a la escuela, hay tantos exámenes que podría suspender… y tantas preguntas que no podría acertar las respuestas… y juegos a los que no puedo perder… No jugaré con Pamela ni Lauri nunca más, siempre quieren ir a patinar sobre ruedas o jugar al escondite y puedo perder. No voy a tomar más lecciones de ballet y flauta”
Lo único que Flor podía hacer sin miedo al fracaso era comer y dormir, así que hizo eso todo el tiempo.
Un día, cuando Flor estaba demasiado llena para comer más, se durmió y soñó que paseaba por el bosque en una noche tormentosa. Rugía el viento, y el cielo relampagueaba con furia. Flor tuvo miedo. De repente detuvo su aliento al oír un ruido distinto.
“¡Esto no es el viento!- exclamó Flor- “¿parece una criatura espantosa!” miró por encima del hombro y vio a la criatura más fea y feroz que jamás pudiese imaginar. Medía como mínimo tres metros, con los ojos rojos, una boca babosa y garras largas. Y estaba muy cerca. La criatura rugió de nuevo. Flor corrió.
Cuanto mas corría Flor, más cerca oía a la criatura rugiendo sobre ella tronando y roncando, nunca había tenido tanto miedo. Flor corrió más rápido pero como que la criatura estaba cada vez más cerca…
“¡Eh, espera un momento, sólo es un sueño!”- se dijo- “esto no está pasando de verdad”.
Flor se paró y lo mismo hizo la extraña criatura, cayendo casi encima de ella y rugiendo aún.
“¡No vas a darme más miedo, así que para de rugir!”- gritó ella- “¡solo existes en mi mente. Yo te he creado en mi sueño y puedo hacer que desaparezcas!”
“Bueno, espera, no te precipites”- dijo la criatura, sacando una garra.
“Démonos la mano y seamos amigos. Yo no quiero hacerte ningún daño, tú sabes que no puedo hacerte ningún daño a menos que creas que si puedo, toma mi tarjeta”.
Le entregó una tarjeta a Flor que ponía:
“Fracaso… si me tienes miedo te perseguiré por todas partes”.
“No lo entiendo”- dijo Flor- “¿quieres decir que soy yo misma la que hace que tenga miedo al fracaso?”
“Así es” dijo la criatura.
“¿Y cómo lo hago?”- preguntó Flor.
“Bien” dijo la criatura, rascándose la nariz con una garra “todo el mundo se equivoca y fracasa en algo alguna vez, pero no todo el mundo crea el miedo. Tú te creas el miendo cuando piensas “¡Es horrible fracasar!, ¡no debo fracasar!, si fracaso quiere decir qeu soy un fracaso”, entonces te estás creando la Persona con Miedo al Fracaso que eres.
“Entonces empiezo a perseguirte y tú corres”. Yo soy tu miedo al fracaso.
“¿Quieres decir que yo no soy realmente un fracaso aunque fracase en algo?, preguntó Flor.
“Exacto”- contesto la criatura- “ni tampoco eres un éxito como persona aunque tengas éxito en algo. Eres una persona que a veces fracasa y a veces tiene éxito, como todo el mundo”
“Creo que entiendo lo que quieres decir, si cambio la manera de pensar sobre el fracaso, ya no tendré miedo. Puedo pensar que no me gusta fracasar pero que no es terrible ni espantoso y…. esto no significa que yo sea un fracaso”.
Mientras Flor hablaba, la criatura se iba haciendo cada vez más pequeña, cuando terminó de hablar, tenía el tamaño de una hormiga.
“Voy a hacer que siempre seas así de pequeñito” prometió Flor a la criatura.
Y así lo hizo. Cuando se despertó volvió a la escuela, jugó de nuevo con sus amigas… Cuando notaba que la criatura crecía se decía a sí misma “el que fracase no quiere decir que sea una fracasada” y notaba que la criatura volvía a disminuir.
Flor aún fracasa alguna vez, pero ya no le importa. No le gusta el fracaso e intenta hacerlo todo bien pues así disfruta más. Pero el equivocarse  ya no es para ella una catástrofe y no se deprime cuando algo no lo hace bien.
“Ahora me doy cuenta que yo misma me creaba el miedo al fracaso, del mismo modo que yo creo los sueños. Y sólo yo tengo el poder de hacer que la criatura se haga más pequeña”.

Me ha gustado mucho este cuento. Esta extraído de la web del psicólogo Rafael Santandreu, a quien sigo habitualmente en sus escritos y conferencias. Puede ayudar a minimizar ese miedo al fracaso, que en mayor o menor medida, la mayoría llevamos dentro.


jueves, 20 de junio de 2013

CREA TU VIDA. Hoy mejor que mañana


No se trata de machacarme con lo que he hecho mal hasta hoy.
Se trata de ver, ¿qué puedo hacer bien HOY?
El pasado, mi vida entera, o simplemente el día de ayer, son inamovibles.
Pero HOY, precisamente HOY puede ser diferente. Y MAÑANA, más.
Hay que ser libre. Para obrar, y sobre todo para pensar. Y creerme que soy libre. Y, más importante aún, QUERER ser libre.
A lo largo del día somos esclavos de la repetición de patrones, de miedos que surgen sin invitación previa, de creencias que nos limitan...
Volamos por la Vida con el piloto automático activado, y solo raramente nos cuestionamos si el rumbo es el correcto, o mejor dicho, el que queremos llevar para llegar a donde queramos llegar. Y eso en caso que sepamos a donde queremos llegar.
La vida se convierte es una especie de juego al escondite. Buscamos y buscamos, pero buscamos en la superficie, en las zonas bien iluminadas. Y por allí no encontramos el camino de nuestro SER, el camino de nuestra auto realización; el camino de vuelta a casa...
Hay que plantearse, ¿para qué vivimos?, y esforzarse en no darle una respuesta artificial, prefabricada.
Yo no se aún si la vida tiene algún sentido ontológico. Y tampoco me preocupa mucho. Lo importante es que yo le encuentre un sentido a mi vida.
Y Yo, si quiero, puedo encontrarle ese sentido. Es una elección. Un ejercicio de fe y de valor. Es determinar lo que vale la pena para mí.
Y cuando lo sepa, ACTUAR.
Sin importarme condicionamientos internos o externos. Sin importarme lo que piense mi entorno, mi familia, mi sociedad.
La celeridad y la decisión son importantes.
Como dijo el ponente de un seminario de Bolsa, al que asistí hace unos días:
"Yo tengo una vida. ¿para qué quiero esperar?"




miércoles, 17 de abril de 2013

El ejemplo de Albert Casals



¡Hola, Jose!
Te escribo porque ayer me ocurrió una cosa increíble.
Me encontré a Albert Casals por la calles de Barcelona  y me hice una foto con él.
Por si no sabes quién es, te diré que este chico ha recorrido más de 30.000 kilómetros y 80 países él soltio en su silla de ruedas, sin dinero, sin casi equipaje, y sin móvil.
Empezó a viajar a los 15 años y dice que sus padres le dejaron hacerlo porque le quieren mucho y le permiten hacer lo que a él le hace feliz.
Ha escrito dos libros: "El mundo sobre ruedas" y "Sin fronteras".
Todavía es más increíble el hecho de que en este tiempo ha podido viajar, escribir dos libros y seguir con sus estudios!!!
Ahora tiene 22 años y está estudiando filosofía en la universidad, a la vez que sigue viajando.
Lee sus palabras, por favor. Este chico es un modelo de inspiración para todo el mundo...
"¡No hay nada que yo no pueda hacer en mi silla!. Subo, bajo, entro, salgo, he atravesado selvas y playas, he viajado por Francia, Italia, Grecia, Alemania, Escocia, Tailandia, Malasia, Singapur... Acabo de regresar de un viaje de seis meses por toda Sudamérica... (...) La silla es más ventaja que inconveniente: la gente te pregunta qué te pasa, de dónde vienes..., y así haces un montón de amigos"
"Fue muy duro para mis padres permitir mi felicidad. Agradezco que se hayan esforzado tanto en no ayudarme, en no decirme: "Esto no puedes hacerlo porque vas en silla de ruedas"
"Soy plenamente feliz (...) Viajo con 3 euros al día. ¿POR QUÉ NOS COMPLICAMOS TANTO LA VIDA? Siempre hay dónde dormir, siempre hay algo que comer. Conoces a gente, y todo fluye. ¡Qué sencillo es el mundo! Lo he entendido viajando. Bastan cuatro cosas: dormir, comer, ducharse y hacer amigos"
"¿QUÉ ES MEJOR QUE REALIZAR MIS SUEÑOS? (...) Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: Tú puedes elegir vivir triste o contento. YO ELIJO LA FELICIDAD. No veo entre nosotros razones para ser infeliz"
Albert Casals
Me habló como si me conociera de toda la vida. Me abrazó y nos dimos besos. Me dijo que ir sobre ruedas es mucho más facil que ir andando. Que va mucho más deprisa. De hecho, yo tuve que ir muy deprisa para alcanzarle!!!
¿Cómo puede hacer este chico todas estas cosas con su "discapacidad"? 
¡¡LO CONSIGUE PORQUE EN SU MENTE, EL ESTÁ CONVENCIDO DE NO TENER LIMITES!!
La mayor discapacidad está en....nuestra mente.
Albert Casals: "Nunca en mi vida me he enfadado. No creo que haya motivos para enfadarse con nadie"

No he podido resistirme a publicar este e-mail que he recibido de Sophie Da Costa, mi instructora en EFT, Técnicas de Liberarción Emocional. Vale la pena conocer otras formas de afrontar y entender la Vida, como hace Albert Casals con la suya. 

sábado, 30 de marzo de 2013

Cambio de Vida



¿Estás satisfecho/a con lo que eres o haces?
¿Con tu trabajo?
¿Con tus ingresos?
¿Con tus relaciones?
Si tu respuesta es "SI", enhorabuena, eres un ser autorealizado.
O un conformista resignado.
En ambos caso eres feliz. Por arriba y por abajo. Has dejado de luchar.
Ya no hay tensión ni conflicto. Te acercas o has logrado la Paz.
Pero... es la Paz de los cementerios.
No nos engañemos, la mayoría no estamos a gusto en nuestro modelo de Vida.
No voy a ocuparme del Ser Autorealizado. Hay pocos. Los demás seguimos chapoteando en la ciénaga; avanzando a trompicones entre las brumas.
Si no nos gusta lo que somos o lo que hacemos, la siguiente pregunta obvia es: ¿por qué no hacemos "algo" para cambiar?.
Hay elementos en nuestra vida que no podemos variar.
No tengo poder sobre las decisiones del Gobierno. Me pueden subir los impuestos; o limitar mis libertades; o imponerme determinado sistema educativo.
No tengo poder sobre la Naturaleza. Puedo quedar enterrado por un terremoto o sufrir un infarto fulminante.
No tengo poder sobre las decisiones de los demás; o sobre lo que opinan sobre mí.
Pero tengo un Poder Absoluto sobre mis propias decisiones, que a su vez están generadas por mis pensamientos.
Ahí reside el PODER, en la forma de pensar.
Sólo soy Libre, en mi interior.
Puedo estar en la cárcel, pero aún así disfrutar de Libertad interior absoluta.
Si no me gusta lo que soy o donde estoy, puedo... pensar... y, si lo decido, puedo CAMBIAR.
Parece simple y fácil, y ... no lo es, no nos engañemos.
Condicionamientos externos, miedos, creencias limitantes, y un largo rosario de experiencias frustrantes, fracasos, culpas e inseguridades varias, son nuestras gruesas y pesadas cadenas.
Cada día, casi diría a cada instante, con cada decisión, por intrascendente que parezca, tenemos el Poder de Cambiar.
Puedes salirte de la carretera y andar por caminos de tierra, o por senderos escarpados.

Tu Vida es tuya. Y sólo tuya.
Tu familia, tu trabajo, tus relaciones, son  importantes, pero no son fundamentales.
Sólo tú eres fundamental.
Sólo yo soy fundamental.
La Vida tiene algún sentido desde el principio básico de que eres tú quien la experimenta. La Vida vive a través de tí. No es egoísmo. Es la pura Realidad.
Mañana desapareces, y tu familia, tu Empresa, tus amigos, siguen su camino en la gran danza cósmica de la Creación.
Tú eres la Vida.
Yo soy la Vida.
Más allá de mí, como experiencia, NO HAY VIDA.
Creo que lo olvidamos muy a menudo.
Como dice el postulado básico de la Wicca, "si no perjudica a nadie, hazlo"
Siiiiiii !!!! Eso que tu sabes, que deseas, que quieres...
Puedes, desde luego que puedes.
Y debes. Sin más. Es tu derecho.
Y... casi, casi... TU DEBER




sábado, 23 de marzo de 2013

Respiración HOLOTROPICA


Comparto un artículo sobre la respiración Holotropica, una técnica creada por Stanislav Grof, y muy potente para acceder a estados alterados de conciencia, tras los cuales, quizás algunas cosas de nuestra vida ya no se ven de la misma manera. 
Es imprescindibles hacerlo con instructores cualificados. 
Conozco a las personas de Respira; he respirado con ellos y puedo dar fe de su buen hacer con esta técnica. En su web puede encontrarse más información.
respiracion holotropica
“Con la respiración holotrópica, Stan y Christina han unido la comprensión científica con la intelectual, lo masculino y lo femenino, así como la sabiduría antigua y postmoderna, y han puesto su trabajo y formación al alcance de personas de todos los continentes. Tengo la creencia de que con el tiempo su contribución será considerada un gran don para el campo de la psicología y para la sanación del mundo”
Jack Kornfield
Desde que el psiquitra Stanislav Grof empezase a trabajar con la Respiración Holotrópica hace ya décadas, miles de personas han experimentado esta técnica terapéutica de autoconocimiento y autocrecimiento y los estados de conciencia asociados.
Siguiendo la misma línea que Grof, los expertos de Respira han creado este vídeo donde nos explican los orígenes y beneficios de esta respiración.
Las células respiran, los árboles y las plantas respiran, todos los seres vivos respiran, la respiración nos conecta con la vida. Nuestras emociones están moduladas por nuestra respiración, así la risa, el llanto, incluso el miedo tiene un tipo de respiración.
Lo primero que hacemos al nacer es inspirar, lo último que hacemos antes de morir es espirar. Nuestra vida fluye entre una inspiración y una espiración.
Desde la antigüedad el ser humano descubrió que hay ciertos estados de conciencia que son altamente integrativos y curativos. Estados de conciencia que podían dar respuestas o ayudarnos a conectar con lo más profundo de nuestro ser.
Si miramos en las religiones, y en particular sus partes místicas, siempre hay una manera de acceder a estos estados, los cuales apoyan y catalizan el crecimiento psicológico y espiritual.
Desde la antigüedad hace más de 40.000 años vemos diversas formas de sanación, que hemos agrupado llamándolas chamanismo donde la inducción a los estados alterados de conciencia está presente constantemente: el uso de plantas psicoactivas, rituales de sudoración, danzas, percusión y ayunos y, sobre todo. el uso de técnicas de respiración acelerada.
La Respiración Holotrópica® fue desarrollada por Stanislav y Christina Grof como un valioso medio para explorar y expandir la conciencia, es una técnica terapéutica de autoconocimiento y autocrecimiento muy poderosa que trabaja con la respiración.
A través de ella podemos acceder a estados ampliados de conciencia, lo que llamamos estados Holotrópicos, en estos estados la psique, como si se tratase de un radar interno elige materiales que no han podido ser procesados o analizados. los trae a la conciencia y se va liberando de ellos.
Es una técnica que une la respiración acelerada, música evocativa y un trabajo corporal específico. La técnica moviliza a nuestro sanador interno posibilitando el acceso a espacios sensoriales: Espacios biográficos espacios perinatales, que van desde la concepción, hasta el nacimiento.
Otro capítulo importante es el acceso a los espacios transpersonales donde podemos experimentar una gran variedad de situaciones y  experiencias con diferentes arquetipos o símbolos, experiencias de muerte y renacimiento, experiencias de supuestas vidas pasadas.
Nuestro trabajo ha demostrado que estos estados pueden ser terapéuticos y transformadores, incluso evolutivos.
La Respiración Holotrópica® es una manera segura y cuidada para acceder a estados ampliados de conciencia.
Música: “Eres luz” ESEM
Semana Santa 2013. Residencial de Silencio y Respiración Holotrópica 29,30 y 31 de marzo y 1 de abril en Cal Paradet a 70 kms. de Barcelona

jueves, 7 de marzo de 2013

Vivir desde la pulsión

Hoy os quiero recomendar una web. No lo hago muy frecuentemente, pero ésta tiene un contenido muy rico y variado y desborda experiencia y camino espiritual. Es de una chica de Pamplona, Noemi,  a la que conocí en un Taller de Rebirthing.
Aqui os dejo su página de presentación, que es toda una declaración de intenciones.


Qué es la pulsión para mí

El motor desde el que quiero vivir

Vivir desde la pulsión, para mí, es vivir desde una fuerza que me mueve desde dentro, sin dudas, con certeza y paz.

Vivir desde la pulsión, para mí, es sentir una dinamo interna que me da más energía cuanta más energía utilizo.

Vivir desde la pulsión, para mí, es moverme desde la confianza de que estoy en el camino, aunque no lo entienda todo todavía.

Vivir desde la pulsión, para mí, es fluir por la vida sin apenas rozamiento ni desgaste, con alegría y facilidad.

Vivir desde la pulsión, para mí, es el lugar desde el que quiero vivir. Esta web es producto de esa pulsión.


La pulsión la experimenté por primera vez en una meditación dinámica de Osho en la formación de Constelaciones. Había dormido poco y estaba aparentemente agotada, sin embargo, cuanto más me movía más energía tenía y mayor plenitud sentía. Me vino la idea de la dinamo interna.

Al tiempo, en un taller de consciencia del útero, sentí claramente cómo se activaba mi dinamo interna y empezaba a moverme con más y más energía, desde una tracción interna y no desde una mente remolcadora que arrastra al cuerpo.

Finalmente, un día en casa, tras una meditación, le puse nombre a esa sensación de fuerza interior y de tomar decisiones desde allí. Ese día lo llamé Vivir desde la pulsión y desde entonces intento vivir desde allí.

La idea de Vivir desde la pulsión me surgió poco a poco; y poco a poco he ido encontrando referencias que me recordaban a mi sensación de pulsión:

En Constelaciones Familiares se explica que los movimientos del alma son muy lentos. Uno se debe mover casi cuando es más insoportable quedarse quieto que moverse. Son movimientos lentos, frente a los movimientos rápidos de la mente.
           La certeza de los movimientos del alma se parece a mi sensación de pulsión.

En la formación de Doulas, vimos con Michel Odent que en el parto fisiológicamente respetado la mujer ha de seguir el movimiento en olas que le surgen desde su interior de mamífera.
           Esas olas desde el interior se parecen a mi sensación de pulsión.

En las teorías de Mauricio y Rebeca Wild, creadores de la escuela activa, hablan de permitir el desarrollo del niño de manera orgánica.
         Los cambios orgánicos se parecen a mi sensación de pulsión.

En un grupo de meditación me hablaron de impulsos primarios, que llegan del corazón y donde no hay duda, y los impulsos secundarios que llegan desde la mente para sembrar la duda, a plantear pros y contras, argumentos y contrargumentos a favor y en contra. Lo más común es actuar desde el impulso secundario, lo cual se parece más a no actuar. A través de la práctica meditativa, interna y externa, lo que se intenta es reconocer y seguir el impulso primario.
          Ese impulso primario se parece a mi sensación de pulsión.

En terapia de polaridad, una vez surgió la figura de la espiral como el camino sanador.
          Esa espiral se parece a mi sensación de pulsión.

En 5 Ritmos, me enviaron una reflexión que me recordó este tipo de brújula: "En ocasiones estamos tan atascados en nuestros pensamientos que no encontramos la forma de decidir. No existe claridad en la elección que queremos tomar. ¿Qué hacemos entonces? Es muy sencillo. Sólo basta con conceder el mando a nuestro cuerpo. Cuando no sé por dónde ir ¿qué ocurre si concedo el relevo a mis pies, a mis caderas, a mi cabeza, a mis manos…? Cuando hablamos de cuerpo, nos limitamos a verlo como algo que nos traslada, que nos permite nutrirnos o relacionarnos; pero hay mucho más allá."
           Ese conceder el mando a nuestro cuerpo se parece a mi sensación de pulsión.

Dado que quiero vivir desde la pulsión, procuro beber de ella siempre que puedo, de ahí la jarra de la foto ;-P